Internet acorta distancias, ha supuesto una revolución en la comunicación, ahora podemos hablar con gente que está al otro lado del óceano (aunque no necesariamente tenga que estar tan lejos) y supone un antes y un después en el concepto de entender la información sea cual sea el tema a tratar, desde música hasta campañas electorales.
Lo bueno es eso, conocer a gente con las mismas inquietudes que tú, se organizan reuniones (conocidas como kedadas) en las que todas esas personas con las mismas inquietudes, miedos, sueños u opiniones se encuentran y el plano virtual se convierte en real. Ya pasan a ser personas e incluso algunos de ellos se convierten en amigos.
Lo malo viene cuando esos amigos se encuentran en puntos diferentes de la geografía. No lo vamos a poner dificil, pongamos que alguien vive en A Coruña y otra persona vive en Sevilla, la reunión tiene lugar en Madrid y durante lo que dura esta reunión ambos se hacen amigos. Los amigos se han de sentir cerca y aunque la principal traba de volver a la realidad de sus lugares de origen pueda suponer un varapalo, esto es en un primer momento, por que luego lo vivido revive y si bien no tienes cerca a ese amigo (o pareja, por que no es ya nada raro esto del “amor virtual) lo sientes cerca, no lo ves, pero está ahí.
Desde aqui quisiera agradecer a todos aquellos amigos que no están cerca de mi, pero que en algun momento siento a mi lado dándome su apoyo esperando el momento perfecto para reunirnos y disfrutar de nuestra mutua compañía
Alguien agradecido


