Es curiosa la forma en que a veces el destino te guiña un ojo. Normalmente pasan por tu vida millones de personas. Muchas de ellas anónimas, pero otras miles de ellas para tí son un nombre, una cara, unos ojos. Diferentes al resto de personas. Y a veces te concentras intensamente en olvidarlas y cuando crees que lo has conseguido de pronto un dia, mientras paseas a tu perro por el parque alguien (o algo) aprieta una palanquita en tu mente y todo vuelve. Como una catarata.
Esto me viene pasando a mi ultimamente desde hace una semana. Parece como si todo se hubiera conjurado y aquellos que fueron mis amigos en el pasado, viejos amores (ah! el amor… Tema quizá para otro momento), e incluso viejos compañeros de clase, los mismos que te hicieron la vida imposible cuando estudiabas con ellos de pronto vuelven a aparecer en tu vida.
Hace dos dias me encontré con la madre de una chica que fue conmigo al colegio. La chica que fue compañera mia de pupitre desde los doce a los casi catorce años que fue cuando abandoné el colegio religioso para integrarme en uno público (otro tema tambien para futuros articulos el de la educación). Gracias a este cambio que conservo la poca cordura que me queda. Ni pensar quiero en lo que me habria convertido de seguir ahi. Lo gracioso del tema es que fue la mujer o sea la madre de mi amiga la que me reconoció a mi. Seguidamente empezó a explicarme las batallitas típicas de cuando una es un ser pequeño e inocente. Volvieron a mi mente cumpleaños,excursiones y demás hechos que creia olvidados. Todo a una velocidad que me dejó impresionada.
Tras la sorpresa inicial y cuando por fin pude pensar con claridad tras el encuentro llegué a la conclusión que el mundo no es redondo, el mundo es cuadrado como un pañuelo y se dobla y cuanto mas alejada crees que está una esquina del pañuelo que es el mundo mas rápido se te acaba acercando tarde o temprano.
Por lo que digo a aquellos que leais (si es que alguien lee esto) que no trateis de subsanar errores o de actuar de una forma determinada por que cuando menos lo espereis el pasado que creiais olvidado y enterrado volverá para haceros recordar. Quizá solo sean batallitas infantiles… Pero quien sabe lo que puede llegar a ser.
Espero que el destino me siga guiñando un ojo por que en ello radica la salsa de la vida en númerosas ocasiones. Pero cuando se trata de mi pasado me gustaria que me avisara de vez en cuando…
Proximamente en los mejores cines







